sábado, 4 de febrero de 2023

El poder sanador de la literatura

 Creo que mi patria, lejos de ser establecida por límites político-geográficos residiría, más bien,  allá dónde mis libros estén. Nunca pensé, cuando era pequeña, en que la literatura tuviera ese poder catártico y que pudiera convertirse en un auténtico "refugio" en el que guarescerse durante la tormenta.

    Si por algo amo la cultura —la literatura, la música, en casi todos sus géneros, la fotografía, la pintura, la escultura, la arquitectura, la danza— es por esa infinita posibilidad de sentirse viva, de vivir múltiples existencias encerradas en un mismo cuerpo. 

    Jamás pensé qne un conjunto de hojas, sujetadas entre dos tapas tuviera tal poder sanador, y lo peor es que me estoy emocionando al escribir esto. 

    Por otro lado, me asombra, a la par que me ponen los pelos de punta, la infinita lealtad, fidelidad con que nos tratan los animales. En especial, los perros. A pesar de lo mucho que se equivoque una, y lo mal que se haya comportado, ellos parecen no percibir eso y te profesan un cariño sin límites e incondicional. Agradecida a la vida por poder vivir todas estas experiencias que me sobrecogen el corazón.

Marta Delacalle 3/02/2023





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